| 14 Abril 2011
EL SCHALKE GANÓ UN PARTIDO QUE AL 7 LE SIRVIÓ PARA SEGUIR AGRANDANDO SU LEYENDA
El único milagro que hubo en Gelsenkirchen fue el de todos los días de Raúl, que siguió escribiendo su propio cantar de gesta en la Liga de Campeones. Un partido sin historia después del 2-5 de Milán le sirvió a Raúl para seguir agrandando su leyenda. El delantero español no es el 7 del Schalke, es el 7 de Europa. Contra el Inter, abrió el marcador engañando a Julio César con el aguanís y sirvió el 2-1 a Howedes utilizando la cuchara.









